>>114041
>Dan
Una expresión amarga sale de su rostro... Era el final, e inevitable final de su fachada, baja la mirada y en sus adentros pide perdón a Tomoko, y a sus aliados; sobre todo a Kaguya y a Kenfuku... Simplemente los a defraudado. Ante la inevitable confrontación, decide vacilar un poco.
Si ésto iba irse al diablo, qué todo se vaya al infierno, o eso pensó al chico al momento de darle cara.
Con una sonrisa forzada, y enfado hacia su misma persona le cuestiona al peliblanco.
"¿A dónde más?, es obvio que a mí casa... Hoy juega Hiroshima Carp contra Chunichi Dragons"
Sin embargo es bastante diferente el pensar e idear que actuar, o sí quiera fuera posible sus acciones en la práctica. Sin su arena era un tipo con Quirk inútil, casi rozando un Quirkless... Un pobre diablo, ese peyorativo era congruente con él, fué como se autodenominó al ser incapaz de responder apropiadamente a la situación.
Sintió el legítimo miedo de meterse con la gente equivocada, que inclusive una ligera
corriente recorrió su espina dorsal... En definitiva sudo frío, se sentía desprotegido y débil frente a está
aura intimidante. Sin embargo él sabía que debía actuar y, con la perspectiva alterada intentó defenderse...
Terminó fracasando... Y solo pudo ser testigo de su propia ineptitud que en consecuente gritó del dolor: "
¡AAAAHHHHH!" Es bastante seguro que dicho pisotón dejaría marca en su pie. "¿Por- Por qué ayudaría a un tipo extraño?. Acaso ¿No te enseñaron en el kinder que no debés confiar en desconocidos?, me alegra que mi instinto no me haya fallado"
No le importa que le arrugue la nariz o le mire feo.
El le respondería con una sonrisa temblorosa, pero con una mirada retadora. Mostrándole que a pesar del miedo sobre de él, aún el joven tenía la actitud de poder mofarse... O hacerse el indomable.
Y como gracia en cielo entra la peliblanca al rescate... O eso pensó en el momento que Kaguya le entregó sus cosas.
No había tiempo que perder, de inmediato abrió sus contenedores para dejar caer toda la arena magnética al suelo... Sin embargo atestiguó un panorama crudo al momento de ver lo impensable: Yumeno le tenía mucha ventaja. Eso le borra sus esperanzas de remontar la partida. El simple hecho de ver como Yumeno jugaba con Kaguya, y la infame explosión era para perder la fé.
Sus piernas pierden la fuerza para mantenerse parado, y con sus cosas y una mirada al vacío contempló el cómo Yumeno contrarrestó las patadas de Kaguya.
El muchacho se pierde de todo... Se inunda de un gris deprimente.
Solo alcanza escuchar que era un estudiante del tercer año, y de inmediato recuerda el potencial del salón A. Eran monstruos en pocas palabras y, el relámpago amarillo de aquel fatídico día lo hizo tener una catarsis dentro de su cabeza.
Sí había gente así,
¿Quién tomaría la iniciativa de ponerles un alto?
De inmediato se levantó de su lugar y escuchó las voces de fondo, él no tenía problemas, ya que bueno... Tenía el uniforme de servicio puesto, no tiene más de 2 minutos que se lo puso. Por lo que Dan no tendría problemas sí lo vieran ahí, o eso hasta que pasen listas o los mismos empleados se pregunten por el nuevo.
Con la mente despejada tomó valentía y confrontó al peliblanco... No sin antes movilizar su arena por debajo de los pies. Ya sabes... Para efectuar un ataque sorpresa, aprovechando que el peliblanco está perdiendo el tiempo en tratar de convencernos de ayudar en su golpe contra el casino.
"Tienes razón. Te daré el punto bueno
sem-pai" Comentó con un tono de voz decidida a lo que tenga que pasar. "Es de mala educación abandonar a una persona a la que prometiste ayudar. Pero temo confesar que a ti no te prometí nada, en lo absoluto. A quién prometí ayudar fue a Kaguya y Miss Kenfuku... Déjame decirte qué no impresionas a nadie, sé de carne propia el estar frente a un Quirk aterrador" Dijo al sobrevivir a la tacleada relámpago de aquel estudiante...
Sí ese tipo que mencionó Kaguya, el mismo tipo que estába envuelto en esos escenarios estrambóticos.
La arena tomaría por sorpresa a Yumeno. Sentiría que algo le está tocando justo en sus piernas.
Y algo tarde para reaccionar, la arena se aferraria como grilletes pegados al suelo en sus tobillos para que Kaguya aproveche el momento para atacar. Y por supuesto que él también aprovecharía la oportunidad, y como su arena no es estática... Lentamente las arenilla iría viajando de sus tobillos hasta sus brazos para tenerlo bien aprisionado.
Y con esa pequeña ventaja se abalanzó sobre Yumeno para darle un puñetazo directo en el rostro con su brazo derecho, en medio del triángulo de la muerte. Y si lo llegará a esquivar por los palos cómo hace minutos, él de inmediato respondería con su brazo izquierdo para propinar un guantazo en la boca del estómago. Y si retrocede para evadir dicho ataque no queda de otra que usar su cabeza para alcanzarlo con un cabezaso. Además qué si tratara de atrapar sus puños o barrerlo, él contrarrestaria con un rodillazo derecho para mantener la distancia entré los dos.
>>114179
;_; keksito doloroso. Ya lo edite aunque no cambia mucho la acción más que el final.
>>114171
Mi re-roll