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*Chomp*
¡Morisco conectado! Esto debía contar como un ataque ¿Verdad?
Pero no hubo tiempo de alegrarse porque al instante Mai sufrió tremendos pisotones de parte de su oponente, dejándola aturdida pero aún sin soltarla.
Quizás y los golpes la dejaron más tonta de lo usual, pero Maigyar se aferró lo más fuerte que pudo a la pierna de Rosa con sus dientes llenándose la boca de sangre en el proceso, los pisotones dolían pero seguro y también le dolían a Rosa, esta tenia los dientes de Mai dentro de ella después de todo.
Como un perro con rabia Maigyar no soltó a su victima sin importar cuantas patadas recibió, el dolor sin embargo era algo que podía percibir soltando gritos ahogados dentro de la herida de rosa. Entonces la sangre comenzó a correr... Su propia sangre, esto se estaba poniendo feo. ¿Para que insistía? técnicamente Mai ya consiguió atinarle a Rosa, eso debería de ser suficiente.
Aquel pequeño y sangriento altercado se sintió como una eternidad, hasta que finalmente La señorita Elsis decidió separar a las dos gatas.
"..."
(Yo... yo hice eso.) Mirando la herida en el tobillo de Rosa un tumulto de emociones se desataron dentro de Mai. Miedo, asco, culpa... Pero también algo de orgullo, y emoción. Después de todo lo logro, La señorita Elsis castigo a Rosa, lo que significa que ella cumplió sus expectativas. Si, estuvo feo ver a Rosa salir llorando, pero se siente mejor el saber que ella no es la que esta recibiendo esa cachetada.
>Lucha, cuando no puedas usar tus manos usa tus pies, cuando no puedas usar tus pies usa tus dientes, esa es la esencia de quienes luchan en nombre de Dios, Maigyar...
"Y-yo... D-digo, Si Señorita Elssis."
(¡D-di algo! ¡lo que sea!)
Entonces el Ángel se inclina para acariciar a Maigyar, mirándola directo a los ojos. Aquella muestra de afecto era exactamente lo que la jovencita estaba buscando, lo que deseaba. Pero a pesar de su anhelo esta no estaba lista para recibirlo, Mai tuvo que hacer un esfuerzo consiente para no ponerse a llorar como una boba o para no tratar de abrazar a la señorita Elsis, limitándose a solo disfrutar la sensación en su piel.
(ahh, tan linda, me encanta... Ojala y durase para siempre)
Aquella pequeña gota de afecto era suficiente para hacer que Mai ignorara su dolor o incluso el dolor que infringió en Rosa, una pequeña fantasía hecha realidad dando paso a mas fantasías dentro de su mente.
>Lo has hecho muy bien, sigue trabajando duro y te recompensare como te mereces
Todavía sin palabras la joven solo pudo asentir con energía
"¡hum hum!"
Mai quería mas de eso, quería mas atención de parte de la señorita Elsis, solo unas pequeñas dosis de afecto serian suficientes para que ella pudiese aguantar cualquier calamidad que se moviese hacia ella.
>Levántate, aún debemos entrenar
"¡Si Señorita Elsis!"
Y con eso el entrenamiento comenzó, Uno dos, uno dos. Arriba y abajo, izquierda derecha, la rodilla al frente no hacia atrás, hombros firmes, blablabla. Tratando de dar lo mejor de si misma, motivada por su ángel, Maigyar siguió al pie de la letra las palabras y correcciones de la Señorita Elsis, pero por mas lame botas que esta fuere una niña de 12 tiene sus limites... Pronto quedando completamente hecha papilla.
"Hah, Hah..."
La respiración de Mai era irregular y forzada, esta sentia que los brazos se le iban a caer, y como el dolor venia de sus músculos no había forma de escapar de aquella horrible sensación.
(Duele... Me arde todo el cuerpo, como quisiera arrancarme los brazos ahora mismo...)
>Mañana te quiero aquí apenas salga el sol, ve a la segunda torre con Saint Felicia, ella sanará tus heridas
"S-si... Señorita... Elsis... ¡D-daré lo mejor de m-mi!"
...
...
(P-por lo menos pude decirle algo mas... Espero que no me odie.)
La señorita Elsis fue bastante buena con Mai, esta no le hizo maldades ni la insulto
que se note el Estocolmo en desarrollo dar el 100% era lo mínimo que la joven podía hacer para agradecerle.
Levantarse fue la parte mas difícil del trayecto, las larguiruchas y flacas piernas de Mai temblaban como un rio nada mas esta trataba de erguirse, luego de unos minutos finalmente esta comenzó a moverse apoyándose contra una pared.
La búsqueda fue tortuosa, pues sin saber donde se encontraba Saint Felicia Maigyar se comenzaba a desesperar por el dolor en todos lados.
(quizás y seria mejor tirarme acá y descansar todo lo que pueda... Eso seria mas cómodo que volver a la celda donde me tenían)
Por suerte no había nadie cerca para presenciar su sufrimiento, el dolor es preferible a la humillación.
Pero revisando habitación por habitación finalmente la encontró.
"Saint Felicia"
Tímidamente esta toco para luego abrir la puerta. El ambiente que le recibio del otro lado de la puerta no era nada agradable... pero sinceramente eso aplicaba para todo lo demás aquí.
(Este sitio... Me da la sensación de que algo malo va a pasar.)
"Eeh... H-hola?"
>Cordero... ¿Te puedo ayudar? -
Mai dio un pequeño salto antes de recomponerse
"¿Usted, usted, es Saint Felicia?"
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Pregunta pendeja
"Estoy buscándola, p-para mis heridas. Mi instructora, la señorita Elsis, me dijo que la buscase... Necesito ayuda"
(¿Deje todo en claro? eso espero...)