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2/2 Gerardo
-Pero mientras Tanto
https://youtu.be/mJ7YLbWRxmk
-Recibes las llaves de las grandes manos del Hurr, estas eran llaves pesadas, roídas por el tiempo, cada una un bloque de metal oxidado, unidas por un anillo también metálico que cruje bajo tus dedos. Sin detenerte, das media vuelta y corres hacia la puerta opuesta. Sin armas ni magia, solo te queda un recurso, tu iq. Si lograbas liberar a los demás prisioneros, quizá se forme un motín para kekear un rato. Los gritos y los ecos de la batalla reverberaban a tus espaldas mientras tus compañeros luchan contra los carceleros. Llegas a la puerta, de madera robusta, reforzada con vigas de hierro envejecido. Seleccionas una llave tras otra hasta que, finalmente, un "clic" confirma tu éxito. La puerta se destranca y empujas con todas tus fuerzas, abriéndola con dificultad, cada centímetro ganando terreno contra el peso de la madera maciza. Al pasar, la puerta se cierra tras de ti como si un resorte invisible la empujara, aunque, al menos, no se vuelve a trancar.
https://youtu.be/25KvHg5NlTY
-La atmósfera de la nueva habitación te envuelve al instante. El eco de la batalla se convierte en un susurro distante, y el silencio se instala como una manta pesada. El ambiente tiene el mismo hedor húmedo y rancio de las celdas previas, los muros están formados por ladrillos oscuros cubiertos de musgo y moho, con gotas de agua escurriéndose desde el techo y creando pequeños charcos en el suelo irregular. Sin embargo, esta cámara es diferente. A tu derecha, hacia el sur, una gran sombra no te deja ver casi nada, solo oscuridad por su falta de luz, pero alcanzas a distinguir una puerta de madera que se oculta casi por completo en las sombras. Al norte, una barrera de barrotes de metal forma otra pared, con una puerta carcelaria de bigas que permite ver un corredor de celdas más allá. A medida que tus ojos se adaptan a la penumbra, puedes ver las sombras de figuras encarceladas, en condiciones tan deplorables que es difícil reconocer sus formas. Humanos, gnomos, orkos, elfos se mezclan cosas que son indestingibles por la brutal tortura y desfiguracion de sus cuerpos, aunque en la mayoria habian cadaveres, o criaturas comiendo esos cadaveres.
-Entre los prisioneros, uno destaca, Era un ser notoriamente grande, dificil de no ver, un semiogro, gordo y musculoso, apoyado contra la pared. Sus enormes manos descansan sobre su estómago, que sube y baja al compás de su respiración lenta y pesada. Su presencia es imponente, un ser de fuerza descomunal atrapado, inmóvil, con ojos cerrados como en un trance o un sueño ligero.
-Pero algo aún más extraño llama tu atención, hacia el este, justo enfrente. Es una jaula de metal dorado, suspendida en un vacío como si flotara en el aire. Sus barrotes son intrincados y decorados con patrones enredados, como ramas metálicas que se entrelazan y terminan en afiladas puntas. La jaula se encuentra sobre una especie de pozo, y parece no tener base fija, como si fuera un elevador mágico que desafía la gravedad. Notas que el interior de la jaula está cubierto con runas, que emiten una leve pulsación mágica que puedes sentir en tu piel como un hormigueo eléctrico.
Esta parte puede ser cambiable por si quieres liberar a uno en especifico, o quieres probar otra cosa
<t2 & t3 Intentar liberar a los presos
>1d20 = 7 (Puedes Liberar a 2)
>1d20 = 20 (Puedes Liberar a 7)
-Te adentras en el corredor de celdas, tus pasos resonando en el suelo húmedo y resbaladizo. El hedor de cuerpos sin vida, carne en descomposición te envuelve, sangre seca y el moho húmedo de la mazmorra. Las llaves que sostienes tintinean ligeramente, frente a cada celda, deslizas las llaves oxidadas, probando una tras otra. Una por una, las puertas ceden con un chirrido de bisagras oxidadas que resuenan en la penumbra.
-La primera celda que abres contiene a un humano, joven aunque su cuerpo esta rotisimo, delgado hasta los huesos, encorvado en una esquina. Sus cabellos grises enmarañados y su piel, amarillenta y quebradiza parece un pergamino desechado. Un charco de sangre estaba bajo de él, ya marrón por lo podrido de esta, pero este aún estaba vivo, sus ojos te observan, ya grises por no haber visto la luz en mucho tiempo, e intenta moverse para levantarse.
-En la siguiente celda, un orko con cicatrices profundas en el rostro y sin un brazo te observa mientras pruebas las llaves. Su brazo aún sangraba, y en la esquina cerca de los barrotes, un ser humanoide, escuálido y con textura de escroto, esta devorando algo verde, ignorándote por completo.
-Más adelante, otra puerta cede bajo la presión de las llaves. Dentro, encuentras a un goblino, apenas reconocible, reducido a una figura encorvada sobre sí misma, su piel verde ya pálida, como si la vida misma lo hubiera abandonado. Tiene los dedos retorcidos y en ángulos imposibles, como si cada articulación hubiera sido rota y torcida a propósito. Al abrir la puerta, te observa con un brillo febril en sus ojos rojizos y en su boca, con la mandíbula desencajada, murmura palabras sin sentido en un tono bajo y ronco, repitiendo frases inconexas sobre el “gran abismo” y los “ojos en la oscuridad” que lo han estado observando. Da la impresión de que, aunque su cuerpo sigue aquí, su mente ha sido llevada a un lugar donde nadie debería adentrarse
el culo de was. Sin fuerzas, no intenta levantarse, pero sus ojos te siguen, hipnóticos.
-Otra puerta chirría, y en su interior encuentras a una elfa de aspecto demacrado, su rostro sucio, sus cabellos enmarañados y sangre saliendo de su entrepierna. Sus muñecas están laceradas con marcas profundas por culta de antiguos grilletes que ya no están. Cuando abres la puerta, no se mueve, y su respiración apenas se escucha. Sus ojos permanecen abiertos, mirando algún punto en la pared opuesta.
-La siguiente celda hay un Hombre Rubio de largos cabellos cuáles tapan su rostro. Cuando la puerta se abre, levanta la vista de forma lenta y mecánica, sus ojos vacíos, sin rastro de reconocimiento. Su boca tiembla, pero no emite sonido alguno, como si su voz hubiera sido arrancada junto con su cordura. Los nudillos de sus manos, apoyadas contra el suelo de piedra, están en carne viva, y un rastro de sangre seca revela que ha pasado incontables horas rascando las piedras, quizás intentando abrirse camino hacia la libertad o hacia la locura. Él no responde, no parece entender ni ver, y cuando te alejas, vuelve a la misma posición, como si tu presencia fuera solo un espejismo en su tortura perpetua
-Te acercas a otra celda y abres la puerta, solo para encontrar dentro un orco de piel grisácea, que parece estar en una especie de trance pesado. Su cuerpo gordo y flaco como africanito de zimbague tiene signos de innumerables torturas, cortes profundos, carne magullada y vendajes sucios que apenas tapan las heridas. Sus ojos, enrojecidos y húmedos, parpadean lentamente al verte entrar. Observas cómo un destello de comprensión pasa fugazmente por su mirada, pero él permanece en silencio. Su boca, seca y agrietada, intenta moverse, pero lo único que surge es un sonido bajo, un proto gruñido.
-En una última celda, encuentras a una figura que apenas puedes distinguir como humana. Su rostro es un mosaico de heridas y cicatrices, su cuerpo encorvado y delgado como un esqueleto cubierto de harapos y a su lado un cadáver. Cuando abres la puerta, el prisionero se balancea hacia ti, sus ojos hundidos en órbitas oscuras, reflejando solo una pizca de humanidad. Su boca se abre, intentando hablar, pero solo emite un sonido ronco, inarticulado, antes de comenzar a reír de forma payasesco, como el mismísimo "are you serious", una risa quebrada y desesperada que se acompaña con una especie de ruidos rítmicos extraños
https://youtu.be/qrAXRSBv-co que hacen eco en la masmorra. Su mente se ha ido.
-La celda contigua, en la oscuridad vez a una criatura te cuesta identificar. Parada como blandengue mirando al otro lado de la celda, esta tiene una piel grisácea y ojos oscuros que te observan sin parpadear. Sus manos, deformadas y con garras largas y afiladas, parecen listas para destrozar. Apenas abres la puerta, la criatura emite un chasquido, y se lanza hacia afuera moviéndose como chimpancé con una rapidez sobrehumana.
Todos estos NPC empezarán a actuar en la siguiente Ronda